EL INICIO DEL PLAN B

EL INICIO DEL PLAN B

EL INICIO DEL PLAN B

Estoy segura, de que todas/os o la mayoría de vosotras/os habéis oído hablar sobre el plan B. Llamado así, porque viene después del A o más bien, después de que el A, deja de funcionar. Y aquí, es cuando surgen muchas preguntas y diferentes opiniones acerca de qué es realmente el plan B, cuándo tengo que prepararlo y lo más importante, cómo lo preparo.  

De todas las respuestas a esas preguntas, dependerá de si tu plan B funcionará, si será el ideal y si estará preparado cuando tenga que estarlo.

Qué es el plan B

Como he comentado antes, el plan B es el que viene después del A, o más bien, es el que se pone en funcionamiento después del A, pasando a ser el nuevo A. En otras palabras, es la salida óptima y preparada de un trabajo, que ya no te satisface o no funciona por los motivos que sean, a otro trabajo que sí cumple tus expectativas.

Cuándo empezar tu plan B

Lo ideal es empezar con el suficiente tiempo, para no llegar al límite y verte en una situación insostenible. El plan B, tiene que estar preparado para ponerse en marcha en el momento oportuno, por lo tanto, es importante comenzar a construirlo con tiempo. No se trata de empezarlo nada más poner en marcha el plan A, como dicen algunos, porque si nada más entrar ya piensas en salir ¿para qué entras? Enfocarte en lo que haces, sin pensar en otra opción, es la única manera de hacer un buen trabajo. Por lo tanto, el plan B tiene que aparecer cuando realmente sea necesaria la salida.

Ese momento, a veces, es difícil de identificar, porque normalmente pensamos, agarrados a un clavo ardiendo, que aún queda algún resquicio de esperanza de que la situación cambie y no tengas que moverte. Algo que, aunque en la vida hay milagros, no suele ocurrir. Y te quedas ahí aguantando sin hacer nada, un día tras otro, hasta que ya no puedes más y sales con lo primero que te pasa por delante. Ese primero que te pasa por delante, puede ser la opción ideal o no, por lo que merece la pena tener preparado tu plan B.

Si pones atención, hay algunas señales que te pueden dar pistas, de que ha llegado el momento de empezar tu Plan B, te dejo 5:

1. Por la mañana, te cuesta levantarte más de la cuenta y vas arrastrándote al trabajo, pensando ya en la hora de salir.

2. Durante tu jornada, has sonreído la mitad de las veces de lo que lo hacías antes. Tienes la sensación de estar de mal humor todo el día.

3. Sientes que no se valora lo suficiente, o menos que antes, ni a tu trabajo ni a ti.

4.  Aún te llevas bien con tus superiores, pero tu opinión sobre ellos es cada vez más negativa de lo que era antes.

5. Sientes que estás perdiendo el tiempo continuamente, que estás desperdiciando tu potencial ahí, que podrías estar haciendo cualquier otra cosa mejor que esa, pero aún no sabes qué.

Si te identificas con alguna de estas señales, es muy probable que sea el momento de preparar tu plan B. Es ese momento, en el que llevas un tiempo sin estar bien y cada vez va a peor. No es un disgusto de un día, ni una sensación esporádica, es continuada día tras día, desde hace un tiempo y te empieza afectar a tu estado de ánimo e incluso a tu salud. Ahí es, cuando estás a tiempo para empezar a moverte y a pensar en opciones, a preparar tu plan B.

Empezar a prepararlo, te llevará tiempo y por eso, este es el momento ideal para comenzar. Además, envolverte en otra cosa que te ilusione, te levantará el ánimo, mejorará tu humor, aumentará tu confianza en ti y te sentirás infinitamente más feliz.

Cómo preparar tu plan B

1. Lo primero y lo más importante, es pensar en qué es lo que te gustaría hacer realmente en tu vida. Es tu plan, ahora con tiempo, tienes la oportunidad de decidir y construir tu futuro profesional.

2. Una vez que has decidido qué es lo que quieres hacer en tu vida profesional, escribe en un papel qué es lo que necesitas para llegar a serlo, tanto a nivel de formación, como experiencia, contactos, lugares, recursos, etc.

3. ¿Qué tienes y qué te falta de todo lo que has escrito? Si te falta algo, ponte manos a la obra. Si es formación, adquiérela. Si son contactos, amplía tu red de networking. Sea lo que sea, estás a tiempo, por eso has empezado ahora tu plan B. Trabajar en lo que te hace falta adquirir y potenciar tus habilidades, aumentará tu confianza en ti y en tus capacidades, y te dará la seguridad que necesitas, para caminar firme en el nuevo entorno.

4. Empieza a moverte en el entorno laboral que has elegido. Acude a ferias, conferencias, congresos, etc. Déjate ver, haz contactos y muestra lo que eres capaz de hacer en ese ámbito. Trabaja tu marca personal.

5. Cuida tu mente y tu cuerpo. Puede que pases por diferentes estados de ánimo, es normal, unos días serán mejores que otros. Hacer ejercicio y llevar una buena alimentación es un tópico que funciona muy bien en estos momentos.

Ahora ya sabes qué es, cuándo y cómo preparar un plan B. Mucha gente, recurre a ayuda de expertos, ya sea de un coach o de un career counselor, que para estas situaciones es muy recomendable.  Sea como sea, lo importante es no te quedes viendo como te pasan los días en una situación que no te beneficia, sin hacer nada al respecto para cambiarla ¡Recuerda! ¡Es tu vida, tú decides!

En este post, este post y en este otro post, encontrarás información adicional para hacer tu plan B. Ahora ya tienes muchos recursos disponibles a tu alcance.

¿Y tú? ¿Tienes ya tu plan B? ¿A qué esperas?

Recuerda… LA VIDA ES HOY.

By Marta Pintado

LIBRO a la VENTA

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LA FELICIDAD Y TÚ

LA FELICIDAD Y TÚ

LA FELICIDAD Y TÚ

Recuerdo que, hace muchos años, un médico, en su consulta, me preguntó si era feliz. Yo debía de tener unos 14 años. En ese momento yo pensé, «y para qué me pregunta a mi esto, si yo lo que tengo es alergia al polen». Hasta entonces, no había pensado nunca en la felicidad y menos, en si yo lo era.  En aquellos años, no creo que se hablara mucho de este tema, ni hubiese tanta preocupación por alcanzarla, ni tantos artículos e información sobre ella, como hay ahora. Y por supuesto, la felicidad laboral, era algo impensable. Como cuentan los mayores, se iba a trabajar por un sueldo y punto. Nada de la experiencia del empleado, salario emocional, flexibilidad, desarrollo personal y profesional… ¿Sería que antes eran más felices?

El caso es, que después de esa pregunta y de unos cuantos años de búsqueda y reflexión, mi conclusión, es que la felicidad parte de ti y el secreto, si es que hay secreto, es encontrar el balance.

Mis claves para ser feliz 

Elige ser feliz: Lo primero de todo es querer ser feliz, si no, ya empezamos mal. Todo parte de ti. Si tú lo decides y te comprometes, podrás ser un poco más feliz. Por supuesto que hay muchas cosas externas que nos hacen felices en un determinado momento, pero al final, buscar fuera, es una búsqueda insaciable que no tiene fin. En cambio, si lo eres internamente, por decisión propia, disfrutarás infinitamente más de lo que vivas exteriormente.

Atiende a tu reacción: Ya lo dijo Newton, en su tercera ley de acción y reacción, en la que: si un cuerpo ejerce una fuerza sobre otro (acción), este último ejercerá otra fuerza (reacción) de igual magnitud, en sentido contrario sobre el primero. Recuerda que la forma en la que tú reaccionas, depende de ti. Y esa elección, es la que te permitirá ser más o menos feliz. Es verdad, que hay veces que se reacciona de forma refleja e instintiva, pero si antes de estallar, te paras a pensar, con serenidad y calma, podrás elegir mejor, la reacción que tendrás.

No dar demasiada importancia a lo que no lo tiene: No dar el poder de tu estado de ánimo a otros, dejar de escuchar pensamientos recurrentes, no exagerar, relativizar o, como se suele decir, quitarle hierro al asunto, funciona de maravilla.

Perdonar: Es la mejor herramienta y la más liberadora que existe. Libérate de lo que te hace daño, a través del perdón ¡suelta el ancla! ¡pruébalo!

Camina junto al miedo: Evitarlo solo te llevará a un estado de parálisis y de “qué hubiese pasado si hubiera…” Así que, coge al miedo de la mano, sonríe y sigue viviendo.

Ver la cara amable de la vida: ¿Cómo miras a la vida? Lee más aquí.

Balance: Al final, como he dicho antes, se trata de encontrar y mantener el equilibrio entre los polos opuestos.  Balance entre la felicidad interior y exterior, balance en tus reacciones positivas y negativas, balance entre mucha y poca importancia, balance ente tus miedos y tus deseos, balance en la forma en la que vemos la vida. Balance en todos y cada uno de los momentos de tu vida.

Estas 7 claves, son las que me funcionan a mi. Hay más ¡claro que sí! Muchas más. Estás son mis favoritas y las que creo que más te pueden ayudar. Si quieres poner en práctica algunas más, tienes “5 minutos y 60 días” que te ayudará a ser cada día un poquito más feliz.

¿Y tú?  ¿Eres feliz?  ¿A qué esperas?

Recuerda… LA VIDA ES HOY

By Marta Pintado

 

LIBRO a la VENTA

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LA IMPORTANCIA DE TENER UN HOBBY PARA TI Y TU EMPRESA

LA IMPORTANCIA DE TENER UN HOBBY PARA TI Y TU EMPRESA

LA IMPORTANCIA DE TENER UN HOBBY PARA TI Y TU EMPRESA


Hobby
, afición, pasatiempo… Una actividad que practicamos o deberíamos de practicar por gusto, en nuestro tiempo libre.

Esa actividad que nos transporte, a ese momento en el que justo queremos estar. En el que se nos pasan las horas y, cuando te quieres dar cuenta, son las tantas y ni has comido. Esa, en la que tu mente se libera de todas las preocupaciones y los “tienes que”, que te acompañan a casa cuando sales del trabajo. Esa, en la que respiras plenamente, te llenas de energía, fortaleces tu cuerpo y cuando terminas, piensas alegremente en lo mucho que necesitabas ese momento.

Ahora, ya te haces una idea de la importancia de tener un hobby para ti, pero ¿sabes por qué es o debería de ser importante, que tengas un hobby para tu empresa?

Todos los beneficios que hemos mencionado antes, como liberar tu mente de preocupaciones, respirar plenamente, llenarte de energía, relajarte, etc. Hacen que tengas una mayor claridad mental, fortaleza, energía y serenidad, para afrontar positivamente cualquier circunstancia y resolver de una forma más eficiente y eficaz cualquier situación. Obteniendo por tanto, un mayor rendimiento y una mejor productividad en tu trabajo.

Desarrollar, con tus hobbies, habilidades diferentes a las que desarrollarías con las actividades laborales diarias, te aporta un abanico de nuevas habilidades, que puedes transferir e incorporar a tu trabajo, aumentando tu capacidad y logro profesional.

Trabajadores que realizan actividades en las que disfrutan, se relacionan y se divierten, son trabajadores más felices, emocionalmente más estables y con mejor humor. Y todos sabemos, que un trabajador feliz, estable y con buen humor, que además tenga la mente clara, una gran fortaleza, energía y serenidad, con un gran abanico de habilidades, es el mejor trabajador que toda empresa querría contratar. Y si a eso le sumas que sea buena persona… ¡Éxito asegurado!

Promover hobbies entre los trabajadores, quizás no sea una labor fácil, ni esté dentro de la Política de Desarrollo de Personas de la empresa, lo que sería ideal. Pero sí se debería, promover y velar porque los trabajadores, tengan y puedan disfrutar de su tiempo libre, saliendo a su hora establecida, sin recibir llamadas, emails y WhatsApp fuera de su horario y tener la obligación, no escrita en ninguna ley, de responderlos.

Tener que trabajar más horas de las establecidas, restándoselas al tiempo personal, es sinónimo de mayor carga laboral, de la que debe gestionar una persona en su jornada. O si la carga es adecuada, menor capacidad para realizarla en el tiempo establecido. Cualquiera de los dos casos, se debería de estudiar y solucionar.

Potenciar y premiar adictos y esclavos del trabajo, sin hobbies ni tiempo libre, para desconectar y reconectar con uno mismo, solo tiene como resultado, trabajadores cansados, malhumorados, estresados, con bajo rendimiento, baja productividad, decisiones desacertadas, falta de ideas, falta de creatividad, falta de motivación, desgaste, mala salud física y mental… En definitiva, la caída en picado hacia la nada. La mejor manera de hacer que tu empresa desaparezca en un periodo muy corto de tiempo.

Ahora, creo que ya nos hacemos una idea, de la importancia de tener hobbies, tanto para nuestra vida personal como laboral. Así que, si aún no tienes uno, piensa en cuál es el que más te gustaría e incorpóralo en tu vida ¡Hay muchos para elegir!

 ¿Y tú? ¿Tienes hobbies? ¿A qué esperas?

Recuerda… LA VIDA ES HOY.

By Marta Pintado

LIBRO a la VENTA

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BUSCA TU INSPIRACIÓN

BUSCA TU INSPIRACIÓN

BUSCA TU INSPIRACIÓN

Todos necesitamos parar y desconectar en algún momento, para recuperar la creatividad, calmar la mente, cargarnos de energía, llenarnos de paciencia, en definitiva, volver regenerados de esa desconexión y continuar con nuestra vida ¿Cuántas veces, después de un rato de diversión y buenas risas, nos descubrimos pensando lo mucho que necesitábamos ese momento? Lo que normalmente nos pasa, es que esperamos demasiado tiempo para regalarnos ese momento y ese momento, de parar y desconectar, llega normalmente de manera forzosa, en forma de catarro, agotamiento o cualquier otra forma que nos hace parar, sin previo aviso y sin poder disfrutar realmente de ese ansiado momento.

 

Busca tus momentos

 

La alternativa a todo lo anterior, es incluir en nuestra vida, semanal o incluso diariamente, esos momentos para nosotros, en los que desconectamos de todo, nos alejamos de las rutinas, los compromisos y los famosos “tengo que”.

Pueden ser momentos largos de un día o pueden ser momentos cortos, de varios minutos o varias horas. El caso es, que encuentres momentos que te regales a ti. Y digo regales, porque ese tiempo, tiene que ser de calidad, agradable y maravilloso, como un buen regalo. Que te sirva para relajarte, reflexionar, desconectar, reírte, divertirte y regenerarte.

Son, los que yo llamo “momentos de inspiración”, esos en los que tu mente se vacía de pensamientos recurrentes del ajetreo de tu vida diaria y comienza a fluir tu inspiración, nuevas ideas, nuevos proyectos o simplemente, respiras, disfrutas de ese desconectar, sientes ese preciso momento y te llenas de calma, tranquilidad, serenidad y armonía.

¿Te imaginas lo que cambiaría tu vida, si te regalases ese momento a diario?

Lo único que necesitas son ganas, porque estoy segura de que si tienes ganas, encuentras, aunque sea 15 minutos, para hacer de ellos tu “momento de inspiración”.

Por si sigues pensando, que no tienes tiempo suficiente que regalarte. Te dejo una lista de momentos que puedes incluir en tu día a día, de diferentes duraciones:

  • Mientras caminas a la vuelta de tu trabajo: Puedes dejar el coche en casa, coger el autobús unas paradas más lejos o hacer todo el camino andando. Y mientras caminas, fíjate en las calles, los semáforos, los escaparates y siente el viento, el sonido de los coches, los árboles. Desconecta…
  • Mientras cocinas: Céntrate en disfrutar y poner atención y cariño, en todo lo que haces, los olores, los sabores, las texturas. Cocina con mucha calma y amor.
  • Ve a caminar: Cálzate tus zapatillas y sal a caminar, media hora mínimo. Por la calle o por un parque cercano. Y mientras caminas, observa todo lo que te rodea, así evitarás que te invadan los molestos pensamientos del día y realmente desconectarás.
  • Dibuja: Ve a tu rincón favorito, coge un cuaderno en blanco, un lápiz y simplemente, dibuja.
  • Haz deporte: Una de las actividades más recomendadas sin duda. Elige el deporte que más te gusta y a por él.
  • Haz una excursión.
  • Ve a un Spa.
  • Visita un museo.
  • Ve al teatro.
  • Escucha chistes.

¡Hay miles de opciones! Ahora no tienes excusa. Lo que te hará conseguirlo ¿sabes que será?… ¡Tus ganas!

¿A qué esperas?

Recuerda ¡La VIDA es HOY!

By Marta Pintado

LIBRO a la VENTA

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CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME POSTVACACIONAL

CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME POSTVACACIONAL

CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME POSTVACACIONAL

Es, en esta época, cuando la frase que más oímos es “¡qué ganas tengo de irme de vacaciones!”. Y es que, unos días de relax, cambio de aires, playa o montaña, nos vienen a todos estupendamente.

Pero cuando repites la frase unas cuantas veces al día, con esa fuerza y energía como lo haces últimamente, igual es, que lo que realmente necesitas, es pararte a reflexionar un poquito más a fondo, sobre tu día a día.

Porque, está bien salir corriendo con tu maleta, rumbo a tu paraíso, como si no fueras a volver nunca más o como si, cuando vuelvas, todo habrá cambiado o mejorado por arte de magia vacacional… ¡Despierta! ¡Las cosas no cambian solas!  O las cambias tú o todo seguirá igual que estaba. Esperando a que llegues de vacaciones, para continuar de la misma manera que siempre, justo en el mismo punto en el que las dejaste.

La buena noticia es, que puedes dedicar unos minutos a reflexionar, sobre qué es eso, que te hace salir huyendo de vacaciones, como si no fuera a llegar el momento de volver.

 

¿Cómo? ¡Muy fácil!

 

Coge una hoja de papel o tu libreta y un lápiz. Haz tres columnas:

Columna 1: Escribe todo por lo que no paras de repetir “qué ganas tengo de irme de vacaciones”. Ej:

  • Mi jefe está insoportable.
  • No soporto a mi compañero _________.
  • No me gusta hacer informes.
  • Odio las reuniones, son una pérdida de tiempo.

Columna 2: Escribe cómo podrías solucionar, lo que has escrito en la columna 1. Ej:

  • Mi jefe está insoportable: Mi jefe necesita irse de vacaciones y reflexionar. Le puedo regalar el libro 5 minutos y 60 días, a ver si vuelve mejor.
  • No soporto a mi compañero: Me puedo tomar un café con mi compañero, a ver si entiendo qué le pasa. A veces, una charla informal nos ayuda a comprender a los demás y mirarlos con otros ojos.
  • No me gusta hacer informes: Propón a tu superior un cambio de tareas o de departamento como desarrollo profesional. Busca formas creativas de hacer lo mismo de otra manera diferente.
  • Odio las reuniones, son una pérdida de tiempo: Puedes proponer formatos más eficientes de reuniones. Si no tienes esa posibilidad, mira la forma en la que puedes aportar algo de valor, hacer que sea una oportunidad y sacar algo de provecho de esa reunión. Si estás ahí, es por algo, piensa por qué.

Columna 3: Escribe todo lo que más te gusta de tu trabajo, con todo detalle, recréate en describirlo.

 

A veces, ver las cosas que nos disgustan de formas diferentes, nos ayudan a cambiar la percepción y la experiencia diaria. Ocuparnos de ellas y mejorarlas o cambiarlas, siempre que podamos, en lugar de dejarlas como están, es algo necesario, si queremos que nuestro día a día cambie. Sin acción no hay reacción. Y por supuesto, darte cuenta de todo lo bueno que hay y que te rodea, si es más que lo que nos disgusta, inclina la balanza, compensa y nos hace conscientes de por qué merece la pena estar allí.

Si necesitas más ayuda puedes leer 5 minutos y 60 días, como lectura de verano.

Si aún así, no encuentras nada por lo que volver, entonces plantéate seriamente un cambio. O… ¿Vas a quedarte repitiendo con energía la misma frase año tras año?

¿A qué esperas?

Recuerda… LA VIDA ES HOY.

 

By Marta Pintado

LIBRO a la VENTA

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¿CULPA O RESPONSABILIDAD?

¿CULPA O RESPONSABILIDAD?

¿CULPA O RESPONSABILIDAD?

Muchas personas viven bajo una nube de culpa. Bien culpándose a sí mismos o bien culpando a los demás de todos sus problemas. Y van por la vida, vestidos de víctima o pasando al otro campo la pelota de la culpa, continuamente ¡Debe ser agotador!  Ir todo el día a la defensiva, buscando una víctima a quién culpar o cargando con culpas que no te corresponden, que te hacen sentir fatal, porque no sabes rechazarla y devolvérsela a su dueño.

 

Tres tipos de culpa

 

Hay tres tipos de culpa circulando por el mundo:

  • Culparte a ti mismo, es un exceso de responsabilidad sobre tus hombros, que en lugar de hacerte bien te convierte en víctima.
  • Culpar a los demás, es la forma más fácil de eludir nuestra responsabilidad sobre nuestra vida.
  • Dejarte culpar, es una de las maneras que tienen algunas personas, de trasladarte su mochila cargada de ira, resentimiento, cobardía y miedo.

 

Pues… ¿Sabes una cosa? La culpa no existe, existe la responsabilidad. Que no es más, que reconocer y aceptar las consecuencias de lo que hacemos. El simple acto de culpar, es un acto de falta de responsabilidad o de no querer aceptarla, incluso de miedo. Es lo que distingue al líder de un jefe, a una persona educada de alguien sin educar, a una actitud madura y autónoma de una actitud infantil y dependiente, a una persona valiente de una cobarde, etc.

 

Cómo acabar con la culpa

 

  • Pregúntate ¿Qué creo de mí mismo? Puedes leer el post  ¿y tú qué piensas de ti? Te puede ayudar.
  • Perdónate. Deja ir esa carga que te has impuesto ¡Perdónate!
  • Reflexiona y acepta tu parte de responsabilidad sobre tus actos. Piensa antes de actuar. Cambia tu forma de actuar.
  • Devuelve la mochila de la culpa a su dueño. No es tuya, no te corresponde, devuélvela. Es muy liberador decir —¡No! ¡Esta mochila no es mía!

 

¿A que ahora te sientes mejor?

 

Y ¡recuerda! La vida es HOY.

By Marta Pintado

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